Pekín gana terreno en los países árabes, aliados imprescindibles por razones comerciales, políticas y de seguridad energética. Sin embargo, la seductora diplomacia china contrasta con la represión que el gigante asiático ejerce a la comunidad musulmana uigur dentro de sus fronteras. ¿Poder blando fuera, poder duro en casa?
El primer ministro chino, Wen Jiabao, junto al soberano de Sharjah, uno de los siete emiratos de la EAU, Sultan bin Mohammed al Qassimi, en una conferencia de negocios entre China y países árabes, a principios de año....
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