REZAR PARA QUE LLUEVA
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Una estación de monzones retrasada y muy breve en India está agudizando la fragilidad de la economía del país porque miles de hectáreas de tierra de cultivo están secándose. Las lluvias anuales son vitales para sus casi dos tercios de los 1.200 millones de habitantes, que dependen de la agricultura para vivir, pero este año las precipitaciones han disminuido un 20% y, como consecuencia, el alza de los precios de los alimentos y los tipos de interés bancarios están lastrando la atribulada economía india.
En la foto, el agricultor indio Rameshwar Dayal contempla sus campos resecos en la aldea de Kherikhummar, en el Estado septentrional de Haryana, el 26 de julio.
ROBERTO SCHMIDT/AFP/GettyImages |
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