SOMALIA: SE ESTÁ MUY SOLO EN EL NÚMERO 1
¿Hay alguna esperanza para el país africano?
 |
AFP/Getty Images |
Los Estados son a la vez forma y sustancia, teatro y función. Su más fundamental función es el poder: el control territorial mediante el monopolio de la violencia organizada. Y el teatro, o dicho de modo más cortés, la ceremonia, generalmente intenta hacer ese poder más aceptable a las masas, convirtiéndolo de ese modo en autoridad. Cuando la cristiandad se expandió por toda la Europa medieval, los gobernantes de lo que era entonces poco más que un muy violento conjunto de tribus adoptaron la práctica de ser nombrados por obispos -y ver reconocida su autoridad por el Papa- como un popular y potente símbolo de modernidad....
Este artículo está disponible sólo para suscriptores a esglobal. Aquí tiene un resumen, para su referencia.
Suscríbase para acceder a todos los artículos y disfrutar al completo de esglobal.
Si usted es suscriptor de esglobal, le hemos enviado la información correspondiente a su Usuario y Contraseña. Si todavía no lo hubiera recibido, por favor, póngase en contacto con nosotros y se la facilitaremos inmediatamente: tel.: 91 244 47 58; suscripciones@esglobal.org
Enviar un comentario nuevo