Malos aires: no podemos permitir el ocaso de las líneas aéreas.
Malos aires: no
podemos permitir el ocaso de las líneas
aéreas.


Las quiebras, el terrorismo y el elevado precio del petróleo han convulsionado
la industria aérea. Los usuarios se quejan del mal servicio y de las
colas interminables. ¿Están las líneas aéreas condenadas
al fracaso? En absoluto. La economía global no puede funcionar sin ese
transporte. Pero la industria que emerja de la conmoción que se avecina
necesitará alas nuevas.

"La industria del transporte aéreo se hundirá"


Nunca. Teniendo en cuenta los titulares de los últimos años,
no resulta sorprendente que la gente piense que las compañías
aéreas están al borde del desastre. Nombres tan conocidos como
Canadian, Swissair y TWA han desaparecido. En el último lustro ha habido
una sangría de casi un millón de euros por hora y se han acumulado
pérdidas de unos 36.000 millones de euros. Pese a esto, no parece probable
el hundimiento total. Más de 2.000 millones de personas vuelan cada
año, cifra que crece casi un 6% anual. Se transporta mercancía
valorada en casi 3 billones de euros por vía aérea anualmente.
Hablando en plata, la globalización, tal como la conocemos, se detendría
sin la industria aeronáutica.

Sin embargo, es cierto que muchas compañías aéreas atraviesan
dificultades. Hoy, el 50% de las aerolíneas estadounidenses han presentado
una declaración de quiebra, entre ellas Delta, Northwest y United Airlines.
Sólo el año pasado perdieron casi 7.000 millones de euros. Pero
en el resto del mundo el panorama no es tan negativo. Las líneas europeas
cubren gastos y algunas incluso obtienen beneficios. Y las asiáticas
están en su quinto año consecutivo de ganancias, con cerca de
novecientos millones de euros en 2005. Lo que está claro es que, en
una industria competitiva, ...