La disidencia en Cuba parece haber encontrado una vía de escape en la web 2.0. Ya antes de que Fidel abandonara definitivamente el poder ejecutivo, un puñado de cubanos residentes en la isla abrieron, mediante blogs y revistas digitales, un espacio de libertad en el que, sin extremismos ni estridencias, vienen denunciando el burocratismo, la gerontocracia y la falta de debate e ideas del régimen cubano.

Si Castro II –el apodo para Raúl en la isla– no es Fidel, los cubanos que desde La Habana se han organizado en torno a la web 2.0 se parecen menos aún a la tradicional oposición al Gobierno, ligada a Miami y a la Casa Blanca o a disidentes de la generación que protagonizó la revolución.

Buena parte de quienes postean, no sin dificultades, sus críticas al régimen desde Cuba, nacieron en los 70. A su manera, son el reflejo en la isla de toda una generación –los hoy treintañeros– que, frente a la política y los medios de masas del siglo XX, trata de superar el desencanto con su destreza en el uso de las nuevas tecnologías; no sólo para lograr un mayor bienestar material, sino también para generar discurso, debate y pensamiento desde una esfera estrictamente individual –el ordenador personal– pero ampliamente colaboradora y dialéctica. Consideran, además, que les ha llegado el turno de ocupar el poder.

“Habito una utopía que no es mía. Ante ella, mis abuelos se persignaron y mis padres entregaron sus mejores años. Yo la llevo sobre los hombros sin poder sacudírmela. A los que me impusieron –sin consultarme– este espejismo, quiero advertirles, desde ahora, que no pienso heredárselo a mis hijos”, escribe la filóloga Yoani Sánchez. Ella, ganadora de la última edición de los Premios de Periodismo Ortega y Gasset, mantiene desde 2007 el blog Generación ...