La aplicación de Action For Transparency en Uganda. (Gettyimages)
La aplicación de Action For Transparency en Uganda. (Gettyimages)

Poder grabar con el móvil un soborno en India y que la grabación llegue directamente al departamento anticorrupción del Gobierno, evitando así que las imágenes sean destruidas al ser descubierto por los corruptos; publicar de forma anónima, en Rusia, un mapa de las pequeñas mordidas que se pagan a diario a funcionarios públicos; participar, en Indonesia, en un juego que explica qué situaciones concretas de la vida diaria pueden suponer un delito de corrupción y llevarte a la cárcel; o simplemente seguir, en Hungría, las últimas informaciones de los casos más cercanos a ti…

Las aplicaciones o apps de smartphones contra la corrupción proliferan casi al mismo tiempo y con la misma incertidumbre que la aplicación de las tecnologías de la información por parte de los gobiernos para incrementar la transparencia pública.

Su eficacia, de momento, se ha demostrado limitada, según un informe de Dieter Zinnbauer de la Social Science Research Network. Hay enormes limitaciones: la protección de la privacidad, la lucha contra los hackers, la gestión de los datos y, sobre todo, la validación de la información.

Pero, limitaciones aparte, el mundo de las apps contra la corrupción da sus primeros pasos en la movilización social a través de los dispositivos inteligentes y del llamado crowdsourcing (uso de miles de fuentes individuales) contra el fraude y el abuso.

He aquí algunas de las apps más relevantes.

AppUSAFiladelfia: denuncias anónimas desde el iPhone

“Proteje el dinero de tus impuestos. Informa del fraude, el dispendio y el abuso”. Con este mensaje el city controller (interventor) de la ciudad estadounidenses de Filadelfia insta a los ciudadanos a que denuncien por medio de mensajes, fotos y vídeos, la corrupción y las malas prácticas municipales.

Lanzada en 2011, la app “Philly Watchdog” está disponible ...