Una joven con una pancarta del candidato demócrata, Bernie Sanders (Jessica Kourkounis/Getty Images)
Una joven con una pancarta del candidato demócrata, Bernie Sanders (Jessica Kourkounis/Getty Images)

¿Podrá desencadenar la revolución el candidato demócrata, Bernie Sanders?

Si hay algo que han demostrado las primarias de 2016 para elegir a los candidatos presidenciales en Estados Unidos, es lo abierto que está nuestro sistema de partidos políticos a la gente nueva. La vía para alcanzar un cargo electo —incluso la presidencia— no consiste necesariamente en años y años de servicio al partido. Consiste más en tener un nombre reconocible, fondos disponibles, un mensaje convincente y las dotes de comunicación necesarias para que los medios lo amplifiquen.

Si bien Donald Trump es el rey de los titulares, el senador Bernie Sanders ha cautivado a un gran número de fervientes seguidores y ha despertado enorme fascinación porque propugna un "socialismo de estilo europeo". No es ningún secreto que, para los estadounidenses de más edad, la palabra socialismo ha sido siempre venenosa, porque asocian el término con la Unión Soviética. Pero la cosa está cambiando, sobre todo entre los jóvenes, que la identifican cada vez más con Europa.

Sanders parece haber puesto en marcha un movimiento dentro del Partido Demócrata. Quizá no sea la revolución que él reclama, pero constituye un serio reto al statu quo. Los demócratas no atraviesan una crisis total como los republicanos, pero la campaña de Sanders ha dejado al descubierto una brecha importante dentro del partido.

Los demócratas (progresistas) odian a sus propios presidentes

Voy a emplear aquí el término "progresista" para indicar lo que en Estados Unidos calificamos de "liberal", porque esta última palabra quiere decir algo totalmente contrario en Europa. Al decir "progresista", me refiero a la extrema izquierda del Partido Demócrata. Y voy a utilizar este término a pesar de que Sanders se ha dedicado a blandirlo para dividir ...