Una activistas medioambiental en Brasil en una manifestación contra el plan de construcción de la hidroeléctrica de Belo Monte. (Antonio Scorza/AFP/Getty Images)
Una activistas medioambiental en Brasil en una manifestación contra el plan de construcción de la hidroeléctrica de Belo Monte. (Antonio Scorza/AFP/Getty Images)

América Latina es la región que registra más violencia contra los activistas ambientales. Plantar cara a los emprendimientos extractivos que ponen en riesgo los ecosistemas puede costar la vida, sobre todo en países como Brasil, Colombia y Honduras.

¿Cuántos más? Es la inquietante pregunta que da nombre al último informe de Global Witness: la ONG ha contabilizado 116 activistas ambientales asesinados en 2014, un 20% más que el año anterior. Las industrias minera y extractiva (24 víctimas mortales), las presas hidroeléctricas (14), la agroindustria (14) y la tala de árboles (10 muertos) son los principales motivos de los conflictos ambientales que mantienen a miles de ciudadanos en pie de guerra. América Latina, con 87 muertos, es la región más peligrosa para quienes luchan por defender los ecosistemas de los territorios que habitan. Detrás de esas muertes están, según esta investigación, “los grandes terratenientes, los intereses empresariales, los actores políticos y los miembros de la delincuencia organizada”.

Brasil

Con 29 personas asesinadas por defender la naturaleza, Brasil encabeza este macabro ranking. Detrás de los números hay historias personales como la de Marinalva Manoel, la joven indígena guaraní-kaoiwá que, a sus 27 años, fue presuntamente violada y asesinada a cuchillazos. Su cuerpo fue hallado al borde de la carretera en en estado de Mato Grosso do Sul, en la frontera con Paraguay. En ambos países, la resistencia de las comunidades guaraníes intenta frenar el avance del agronegocio, en particular, de la soja transgénica y la caña de azúcar.

Los pueblos indígenas advierten que están dispuestos a morir por sus tierras, mientras que son sistemáticamente reprimidos por pistoleros mercenarios contratados por los terratenientes. Como indica Global Witness, los asesinatos ...