Los objetivos del carbono, estrellas, organismos de control y protestas; ¡bienvenidos al festival del clima de 2009!

 

Sería disculpable que los observadores no especializados traten las dos semanas de la cumbre de la ONU sobre el clima en Copenhague, que comenzó el lunes pasado, como una operación quirúrgica: nos preocupa el resultado, pero, por favor, que nos despierten y nos digan el veredicto final cuando se acabe.

El mes pasado, los líderes mundiales anunciaron que ya no esperaban conseguir un acuerdo legal plenamente vinculante en esta cumbre, pero la decisión de última hora de Barack Obama de asistir al último día de la reunión indica que el presidente estadounidense cree que habrá algún anuncio importante en ese momento (¿y quizá algún éxito que atribuirse?). Hasta entonces, conviene estar atento a ciertas cosas. Cómo se desarrollen estos debates puede determinar que surja algo o no de esta reunión.

 

Compromisos nacionales de reducir las emisiones














Chip Somodevilla/Gety Images




Cuestión: El objetivo de las negociaciones internacionales sobre el clima, como afirmaron los dirigentes del G-8 en su reunión de julio, es impedir que las temperaturas globales suban más de 2 grados centígrados, para lo que hay que reducir las emisiones globales de carbono a la mitad de los niveles de 1990 antes de 2050. Ahora que los Estados industrializados occidentales están centrados en mejorar la eficacia energética de las viejas ciudades y los países en vías de desarrollo en trasladar a sus poblaciones a las nuevas megaciudades, el debate sobre qué grado de compromiso deben asumir unos y otros en circunstancias tan diferentes ha sido objeto de polémica.

Hace poco, Obama prometió que Estados Unidos reduciría ...