Un año después de la muerte de Osama bin Laden, las necrológicas de su grupo terrorista son aún muy prematuras.

 

"Al Qaeda está al borde de la derrota"


Siga soñando. Osama bin Laden era aficionado a contar la siguiente parábola del Corán para levantar el ánimo a sus seguidores en tiempos de desesperanza: un ejército cristiano mucho mejor armado empleó elefantes de guerra en un encarnizado asalto contra la Meca, aspirando a destruir el santuario de la Kaaba, uno de los lugares más sagrados del islam. Pero los pájaros arrojaron al ejército cristiano una lluvia de bolitas de arcilla cocida, y los árabes finalmente derrotaron a los invasores. Para Bin Laden y otros líderes de Al Qaeda, esto demostraba que Dios estaba de su parte –incluso ante la perspectiva de una derrota segura.

















Majid Saeedi/Getty Images

Durante la última década, los expertos y los responsables de diseñar las políticas de Estados Unidos han escrito en repetidas ocasiones el obituario de Al Qaeda. El último repunte de triunfalismo se produjo tras el asesinato de Bin Laden hace un año. El secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, aseguró que se encontraba al alcance de EE UU “derrotar estratégicamente a Al Qaeda”, mientras que el presidente Barack Obama proclamaba  “Hemos situado a Al Qaeda en el camino hacia la derrota”, y los expertos académicos empezaban a producir una nueva oleada de libros con títulos tan optimistas como The Rise and Fall of al-Qaeda [El ascenso y caída de Al Qaeda].

Estas declaraciones de victoria, sin embargo, subestiman la continuada capacidad de Al Qaeda para la destrucción. Lejos de estar muerta y enterrada, la organización terrorista está ahora disfrutando de ...