Mientras una nueva burguesía relanza la economía en América Latina y Asia, en Europa y Estados Unidos se extiende el precariado.

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“La clase media cambia el mundo y regresa la lucha de clases (medias)”


Eso parece. Alguien está jugando al cubo de Rubik con el mundo. Las piezas se mueven en busca de completar las seis caras del juego, sin embargo no hay forma. Nadie sabe cómo encajarlas. A la bisectriz que une clases medias, economía y geopolítica le sucede lo mismo. Existen infinidad de hipótesis (algunas esperanzadoras y otras preocupantes), pero todas se mueven en el terreno de las conjeturas. La demografía nos deja algunas pistas. Los analistas calculan que las clases medias crecerán con mucha fuerza en Asia y Latinoamérica y caerán con la misma intensidad en Europa y Estados Unidos. Pero esta frase, que se teclea con rapidez, esconde infinidad de notas a pie de página.

La clase media en Alemania ha pasado en 15 años de sumar el 65% de la población al 58%. En el otro extremo del planeta, Brasil ha añadido a su clase media unos 40 millones de personas y es la gran responsable de su pujanza económica. Y China, un actor a quien nadie arrebata su papel protagonista, va camino de los 200 millones de consumidores con ese poder adquisitivo.

Al mismo tiempo que la demografía se abre paso, los analistas intentan entender el fenómeno y lanzan al mar sus particulares mensajes en la botella. El fin de la clase media y el nacimiento de la sociedad de bajo coste (editorial Lengua de Trapo). El título lo explica casi todo en esta obra de Edoardo Narduzzi (empresario y ejecutivo) y Massimo Gaggi (periodista del diario Corriere della Sera). Preciso retrato de un tiempo. ...