La crisis siria daña las relaciones transatlánticas.

 













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Senadores estadounidenses viendo las fotos de las víctimas del ataque químico en Siria.

 

El acuerdo sobre armas químicas alcanzado por Rusia y Estados Unidos es el último capítulo en los intentos de Occidente de mantenerse al margen de la guerra civil en Siria. Tras la iniciativa diplomática de Rusia se ha evitado un ataque militar. La Casa Blanca afirma que ha sido un éxito de la diplomacia, con el respaldo de una amenaza militar creíble, y los líderes europeos aseguran que se ha escuchado su llamamiento a favor de un proceso en el seno de la ONU. El deseo de Obama de evitar soluciones militares puede haber generado un nuevo impulso para las negociaciones con Irán. Pero este momento de júbilo podría ser breve: una tarea de enormes proporciones aguarda en la ONU, la acción militar todavía puede ser necesaria y la cohesión transatlántica ha resultado dañada.

Durante más de dos años, los gobiernos europeos y de Estados Unidos han gestionado con éxito acontecimientos que de otra manera podrían haber formado un casus belli y dado lugar a que Occidente se viera envuelto en la situación en Siria. En el verano de 2012, el Ejército sirio derribó un reactor de la aviación turca y fue acusado por Ankara de lanzar morteros a través de la frontera turco-siria y de realizar atentados en las ciudades del sur de Turquía. El ataque contra un Estado miembro de la OTAN podría haber desencadenado una acción militar contra Siria, pero en lugar de eso la Alianza mostró moderación y envió baterías de defensa aérea alemanas, holandesas y estadounidenses al sur de Turquía. ...