El deshielo de China y el Vaticano

Peregrinos chinos con banderas saludan al Papa Francisco en la Plaza de San Pedro, Vaticano. Andreas Solaro/AFP/Getty Images Las dos diplomacias más antiguas del mundo se dan la mano. Diplomacia del arte, Ostpolitik, pragmatismo de Pekín y la Santa Sede… Todo parece válido para explicar el camino emprendido por el líder chino, Xi Jinping, y el papa Francisco para poner fin a casi siete décadas de desencuentro entre el Vaticano y la República Popular China. Con el telón de fondo del intercambio de 40 obras de arte para exposiciones simultáneas en el museo etnológico Anima Mundi y la Ciudad Prohibida, que se inauguran en las próximas semanas, está prevista una nueva reunión en Roma de la Comisión Mixta que, en diciembre pasado, negoció en Pekín un acuerdo sobre el nombramiento de obispos, el mayor escollo para la normalización de las relaciones bilaterales. Pese al secretismo que rodea las conversaciones, la agencia de noticias Reuters reveló el mes pasado que el acuerdo estaba listo para la firma, después de ciertas concesiones por ambas partes. De concretarse, permitiría unir a las dos iglesias existentes en China: la iglesia católica patriótica, bajo los auspicios del Partido Comunista Chino (PCCh), que congrega a unos nueve millones de fieles, y la…   Nombre de Usuario o E-mail Contraseña Recuérdeme     Restablecer Contraseña   Acceder