El declive de Italia en la era Berlusconi.

 

Ahi serva Italia, di dolore ostello, nave sanza nocchiero in gran tempesta, non donna di province, ma bordello!

Citar a Dante es, debo admitirlo, el último recurso del canalla o al menos del escriba perezoso. Pero esta cita, del Infierno, es demasiado apropiada para resistirse a usarla. En una traducción aproximada dice: “¡Ay sierva Italia, del dolor albergue, barco sin timonel en gran tempestad, no reina de provincias, sino burdel!”. Se trata también del título de un libro de Paolo Sylos Labini publicado póstumamente en 2006; Sylos Labini no era únicamente uno de los economistas más distinguidos de Italia, sino además un hombre de absoluta integridad que de manera constante y muy abierta se negaba a ceder ante el Poder (incluso ante el “poder” con “p” minúscula). Su última obra describía, analizaba y criticaba a la Italia de hace cinco años. “¿Por qué hemos caído tan bajo?”, preguntaba. “Exhorto a mis compatriotas a que realicen un decidido examen crítico de nuestra conciencia cívica si queremos salir del abismo”. Su llamamiento era más o menos la defensa de un economista de la economía de mercado y de sus reglas que defiende a la comunidad contra el poder económico y político sin restricciones. Los enormes conflictos de intereses del primer ministro italiano y multimillonario Silvio Berlusconi han puesto en ridículo estas reglas.












MAURICIO LIMA/AFP/Getty Images

La Italia de hoy ha sido azotada incluso por más tormentas internas, además de la obvias tormentas económicas internacionales; desde entonces, las residencias del primer ministro se han convertido en burdeles -y no sólo metafóricamente. Y, sobre todo, el barco del Estado está cerca de navegar sin ...