Seis  países que tratan de poner fin a enfrentamientos armados que duran ya varias décadas.

 

Colombia

Luis Robayo/AFP/Getty Images
Luis Robayo/AFP/Getty Images

La victoria de Juan Manuel Santos en las últimas elecciones presidenciales colombianas ha permitido que se siga avanzando en el proceso de paz entre el Estado y la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). El principal partido de la  oposición, controlado por el ex presidente Álvaro Uribe, no ha dejado de criticar las negociaciones considerándolas como un favor hecho a las FARC por parte del Gobierno. La ajustada victoria electoral de Santos ha sido interpretada por algunos analistas como el reflejo de la polarización de opiniones entre la población colombiana acerca del proceso. Comprensible si se tiene en cuenta la desmovilización de los paramilitares articulada en la Ley de Justicia y Paz, de 2005, con numerosos logros pero también con implementaciones altamente cuestionadas por organizaciones de derechos humanos.

Sin embargo, tanto el gobierno de Santos –ministro de Defensa en el período de los crímenes de Estado conocidos como falsos positivos– como las FARC parecen comprometidos a lograr un acuerdo de paz definitivo. En agosto se reanudaron en La Habana, Cuba, las conversaciones entre enviados del Ejecutivo y representantes de la guerrilla. Se ha establecido un marco hexagonal para el proceso de paz. De los seis temas que lo componen, ya se han logrado acuerdos en tres puntos esenciales, cuyo contenido ha sido hecho público recientemente: desarrollo agrario y rural –una de las reivindicaciones históricas de las FARC ha tenido que ver con la distribución de la propiedad de la tierra–; futura participación política del grupo y marco electoral en el que desarrollará; y cultivos ilícitos y relación de la organización con el narcotráfico, acuerdo por el que las FARC se comprometen a desvincularse del narco, principal ...