Las cinco claves de la gestión del líder chino al mando del gigante asiático.

 










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El 15 de noviembre se cumple un año desde que Xi Jinping llegó a lo más alto del Partido Comunista de China (PCCh). El nuevo líder del país tiene en sus manos la responsabilidad de sortear la crisis internacional y mantener el crecimiento económico, todo ello intentando paliar las desigualdades sociales, reducir la contaminación y sentar las bases de un humilde estado del bienestar. Embarcado en esta complicada tarea, estas han sido las cinco claves del primer año de Xi Jinping al frente de China:

 

Adalid de la lucha contra la corrupción

Desde sus primeros días en el poder, el líder chino ha intentado lanzar un mensaje al Partido Comunista y a la sociedad: se acabó el despilfarro y el lujo en la Administración. Durante el último año, el dinero público destinado a regalos, cenas, viajes o actos de inauguración se ha reducido considerablemente. Tanto es así que toda la industria del lujo (las tiendas de relojes de gama alta, los hoteles de cinco estrellas, los restaurantes más caros, etcétera) se ha visto muy afectada por la nueva política de austeridad impulsada por Xi Jinping.

El nuevo líder de China quiere alcanzar dos objetivos con esta campaña: primero, controlar la corrupción en la administración pública, que el anterior presidente, Hu Jintao, ya advirtió podría suponer “el fin del Partido y del país”; y segundo, presentarse como un político más cercano y humano, un presidente con los pies en la tierra. En este sentido, parece avanzar hacia cierto populismo moderno (como ha demostrado dándole a su mujer el rol de primera dama ...