Para gran parte del mundo, la palabra vacaciones no es más
que una ilusión;
para otros, significa todo el mes de agosto. Pero muchos Estados están
descubriendo que un trabajador descansado es un mejor trabajador, y que el
poder del dinero del turista nunca debe subestimarse. Esos días de descanso
pueden ser para un país el pasaje al éxito económico.


Escapadas

Los mejores viajeros ponen en la maleta
lo que creen que van a necesitar y luego sacan la mitad. Los europeos, que
tienen al menos un mes de vacaciones al año, necesitan una segunda maleta. Los trabajadores de China y EE
UU, aunque no tienen vacaciones obligatorias, también logran algo de
relax gracias a las fiestas nacionales.










 







Descansos merecidos


Los estadounidenses trabajan más horas que los habitantes de la mayoría
de los países europeos, pero no necesariamente mejor. La productividad,
medida como el PIB generado por hora trabajada, es más alta en Noruega,
Irlanda y Francia, lugares donde las personas dedican varios cientos de horas
menos al año que los estadounidenses. Tomarse tiempo libre hace de uno
un mejor trabajador después de todo.










 







Siempre nos quedará París

Cuando el mundo está de vacaciones se va a Francia. Más de 800
millones de turistas
viajaron al extranjero en 2005, y casi 1 de cada 10 se apeó en suelo
francés, inyectando unos 31.000 millones de euros en su economía.
Y la Gran Muralla ...