bielorrusia500
Un grupo de personas se manifiesta en Bielorrusia contra el proyecto de interación con Rusia y a favor de la UE. SERGEI GAPON/AFP via Getty Images

La política de la UE respecto a Bielorrusia no ha tenido ambición. El empeño reciente de Moscú en lograr una integración Rusia-Bielorrusia puede ofrecer nuevas oportunidades de diálogo para la UE, pero es posible que los frutos tarden en ser visibles.

Durante gran parte de los últimos 25 años, Bielorrusia ha sido, para la UE, una aberración entre los Estados europeos, poco más que un apéndice de Rusia, con un lamentable historial de opresión política y violaciones de los derechos humanos. Como consecuencia, el diálogo de la UE con Minsk ha sido limitado. Bielorrusia ha mantenido su estrecha alianza con Rusia, aunque ocasionalmente se dedicaba a coquetear con Occidente cuando el abrazo de Moscú se volvía demasiado fuerte. Sin embargo, es posible que la reciente presión de Rusia para profundizar la integración empuje al presidente bielorruso Alexander Lukashenko a buscar nuevas alianzas para evitar una 'fusión'. ¿Será el momento de que la UE adopte una estrategia más 'geopolítica' respecto al país?

¿Qué novedades hay para la UE en la relación Bielorrusia-Rusia?

Lukashenko es presidente de Bielorrusia desde que se creó el cargo, en 1994, tres años después de que el país se independizara de la Unión Soviética. Su control del poder, cada vez más férreo, ha provocado un pulso prolongado con Occidente. Desde 1997, Bielorrusia ha sufrido varios tipos de sanciones de la UE por las frecuentes violaciones de los derechos humanos, los fraudes electorales y la represión política.

En los últimos años, no obstante, ha habido un deshielo en las relaciones. Bielorrusia demostró a Occidente que podía desempeñar un papel constructivo en la región cuando acogió las negociaciones de paz de la guerra ...