El pasado abril, los accionistas de PalTel (paltel.ps), la compañía
nacional de telecomunicaciones de Palestina, tenían una reunión
en Ramala (Cisjordania). Aquella cita no sería noticia de no ser por
los más de 900 puestos de registro, controles de carretera, verjas electrónicas,
barreras, trincheras y alambres de espino que Israel ha construido para restringir
los movimientos de los palestinos dentro de los territorios. PalTel tiene unos
4.000 accionistas, muchos de los cuales no pueden acudir a las reuniones debido
al extenso perímetro de seguridad. ¿La solución? Los socios
de Gaza votan por videoconferencia. Las tecnologías de la Red como el
correo, las llamadas (protocolos de voz de Internet) y las videoconferencias
permiten cada vez más a estudiantes, jueces, legisladores, empresarios
y matrimonios sortear las barreras físicas impuestas por la ocupación.
Cuando las fuerzas israelíes entraron en Ramala en marzo de 2002 y cerraron
la ciudad durante meses, Palnet (palnet.com), el servicio de Internet más
importante de Palestina, estaba convencida de que le esperaba un descalabro
económico. Para su sorpresa, el uso de la Red se disparó. La
Universidad Birzeit de Palestina incluso ha montado un portal, llamado Ritaj
(ritaj.birzeit.edu), gracias al cual sus alumnos pueden completar el curso
desde casa.











Tarde otra vez: un trabajador palestino cruza de Gaza a Israel.
Tarde otra vez: un
trabajador palestino cruza de Gaza a Israel.

Otro ejemplo: Jawwal (jawwal.ps),
el servicio de telefonía móvil
palestino, de PalTel. Aunque su sede recibe unos dos millones de llamadas al
mes, los empleados no siempre pueden llegar al trabajo. Por ello, el operador
invierte en un sistema de reenvio de llamadas a los móviles de los trabajadores. "En
una situación en la que los palestinos viven en una enorme cárcel,
la tecnología se convierte en nuestro principal activo", ...