La mujer como emisora y receptora de la propaganda de la organización yihadista.

Una mujer que viste un ‘hijab’ pasa al lado de la Policía española, quienes llevan a cabo una operación en el domicilio de unos presuntos miembros de un grupo islamista radical en la ciudad de Málaga, al sur del país.
Una mujer que viste un ‘hijab’ pasa al lado de agentes de la Policía española, quienes llevan a cabo una operación en el domicilio de unos presuntos miembros de un grupo islamista radical en la ciudad de Málaga, al sur del país.

Desde la autoproclamación del califato en Siria e Irak en junio de 2014 se ha producido una sorprendente fuga de mujeres occidentales hacia los territorios controlados por Daesh. Son, aproximadamente, 550 las mujeres que han decidido abandonar su residencia en países como Inglaterra, Francia, Holanda o Alemania. En España se registra uno de los datos más bajos, el 10% de los 90 desplazados son mujeres, y desde enero de 2014 hasta septiembre de 2015 la policía ha detenido a 13 por intentar integrarse en redes de captación yihadista o haber sido reclutadas.

Su edad, clase social, nivel cultural o razones para viajar varían de unos casos a otros tal y como sucede con el fenómeno en otros países occidentales. No obstante, la participación femenina española en el terrorismo yihadista tiene sus antecedentes en las figuras de Helena Moreno, casada con Mustafá Setmarian y que actualmente reside en Catar, y Raquel Burgos García, conocida como Hanane, y viuda de Amer Azizi.

Estas primeras mujeres y hasta 2012 estaban influenciadas por un familiar varón y, hasta ese momento, las funciones que desempeñaban eran más bien administrativas. Es a partir del recrudecimiento del conflicto sirio en 2013 cuando comienzan a aparecer más casos de mujeres movilizadas, tanto por su entorno familiar como por su captación a través de las redes sociales.

Las españolas son muy activas en la Red y uno de los canales que más éxito está demostrando tener en la difusión de sus mensajes debido a ...