Mientras que en Occidente se habla del final del papel, la prensa escrita está floreciendo en la mayor democracia del mundo.


El boom económico de India en las dos últimas décadas ha suscitado la atención global, pero en este país se ha producido otro florecimiento que ha pasado mucho más desapercibido en el extranjero: el de los objetivos, las libretas de notas y los omnipresentes periodistas. Alentado por el aumento de la alfabetización y del nivel de ingresos. Los medios de comunicación indios -y en especial la industria de los periódicos- están creciendo de forma prodigiosa en un momento de contracción mundial. Mientras sus corresponsalías cierran, las tiradas se desploman y publicaciones enteras quiebran, los periodistas occidentales tienen motivos para mirar con envidia hacia el Este, donde el cuarto poder está floreciendo.

NARINDER NANU/AFP/Getty Images

El mundo contempló una primera muestra de este asombroso crecimiento durante los atentados terroristas de Bombay en noviembre, el último acontecimiento en el que India dominó los titulares internacionales. La atrocidad no será sólo recordada por la imagen de las humeantes cúpulas del hotel Taj, con su majestuosa fachada victoriana envuelta en llamas, sino también por la enorme abundancia de cámaras, micrófonos y frenéticos reporteros que cubrían la tragedia en directo. El ataque estaba diseñado para el consumo de los medios de comunicación indios, que en la actualidad son casi tan variados y de un crecimiento tan descontrolado como el propio país. Un atentado calculado y brutal de la escala del 26-N en Bombay sacudiría sin duda los cimientos de cualquier Estado. Que pudiera paralizar así una nación de semejante tamaño y diversidad da testimonio del cambiante panorama de los medios en India -de cómo la información en una avalancha de idiomas y formas está cada vez más al ...