Especialistas de seguridad aprenden cómo los programas de "Ransomware" se pueden volver inofensivos en la sala "Cyber ​​Range" del nuevo centro de seguridad cibernética "Athene" en el instituto nacional de investigación de Fraunhofer-Gesellschaft (Frank Rumpenhorst/Picture Alliance via Getty Images).

Los ataques de hackers han proliferado contra estas instalaciones estratégicas, pero también se ha avanzado mucho en las medidas de protección.

“Las amenazas a la ciberseguridad contra los sistemas que controlan y operan las infraestructuras críticas, de las que todos dependemos, se encuentran entre los problemas más importantes y crecientes a los que se enfrenta nuestra nación”, así rezaba el memorando aprobado por la Casa Blanca a finales de julio de 2021. Toda una muestra de cómo una de las grandes potencias del planeta ponía en primera línea la ciberseguridad de las instalaciones estratégicas del país.

¿Qué se entiende por infraestructura estratégica? Serían todas aquellas que se consideran esenciales para garantizar el normal funcionamiento de los servicios que proporcionan las diferentes administraciones de un país, incluso también aquellas que abarcan ámbitos muy sensibles para el sector privado.

Para entrar más en detalle en estas categorías, Cipher, empresa dedicada a la ciberseguridad, ha identificado hasta 16 sectores clave que pueden ser objeto de amenazas a través de la Red. Bajo esta definición, entrarían ámbitos tan variados, pero fundamentales, como el energético (desde centrales nucleares hasta presas), suministro de agua, finanzas, sanidad, gestión de emergencias, etcétera.

Más allá de estas definiciones genéricas que pueden ayudar a situarse en la cuestión, se han producido casos concretos recientes que ponen de manifiesto las vulnerabilidades de estos sectores. Por ejemplo, el citado memorando del gobierno de EE UU no hacía referencia solo a teóricas amenazas, sino que era la respuesta antes algunas acciones concretas que había sufrido el país. La más reciente fue el ciberataque ...