Millones de cronistas o bloggers comparten
sus opiniones cada día con un público global. Basándose en los medios internacionales
e Internet, han
creado una tupida red con enorme capacidad para marcar la agenda en asuntos
como los derechos humanos, Irán o la ocupación de Irak por EE
UU. Es una nueva forma de comunicación que está transformando
el panorama
de periodistas y políticos, aunque el fenómeno de los blogs todavía
no ha llegado a España.


La noticia que abría los informativos de las cadenas de televisión
el 21 de marzo de 2003 –dos días después de que EE UU iniciara
su campaña Impacto y pavor contra Irak– era el rumor, luego desmentido,
de que el famoso primo de Sadam Husein Alí Hasan al Majid, Alí el
Químico
, había muerto en un bombardeo. Para miles de personas
de todo el mundo que, en vez de encender sus televisores, se habían
conectado a la Red, el gran titular era la repentina e inquietante desaparición
de Salam Pax, también conocido como "el blogger de Bagdad".

Salam Pax era el seudónimo de un arquitecto de 29 años cuyo
diario en Internet, lleno de observaciones sinceras e irónicas sobre
la vida cotidiana en tiempo de guerra, le había convertido en una figura
mundial. Estuvo desaparecido durante tres días, pero no por culpa de
los misiles de crucero estadounidenses ni de los matones del partido Baaz,
sino por dificultades técnicas. En los meses sucesivos, sus lectores
se contaban por millones, a medida que sus relatos empezaron a citarse en The
New York Times
, la BBC y The Guardian. Si la primera guerra del Golfo dio a
conocer al mundo el llamado efecto CNN, la segunda supone la puesta de largo
de los blogs. Salam Pax fue el cronista más famoso ...