Las cuestiones políticas globales que están en juego en el Mundial.


LA FINTA DE COREA DEL NORTE




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La cuestión: Dado que asistir al Mundial está fuera de cuestión para la mayoría de los norcoreanos, Pyongyang ha resuelto su escasez de seguidores in situ reclutando a un millar de ciudadanos chinos para que ondeen la bandera roja, blanca y azul en su nombre. Entre los miembros del llamado “Ejército voluntario” hay actores, cómicos y estrellas de pop chinos que han tenido la suerte de poder hacerse con una entrada del ministerio de Deportes de Corea del Norte. Puesto que se espera que el Renio Ermitaño caiga pronto ante potencias futbolísticas como Brasil y Portugal en el apropiadamente llamado Grupo de la Muerte, el equipo de animadores chinos probablemente disfrutará de un viaje corto. Y además les han puesto el listón muy alto. Durante un partido en casa en 2005 contra Irán, una decisión desfavorable del árbitro hizo estallar una revuelta entre los enfurecidos norcoreanos y se tuvo que recurrir al Ejército para que restaurara el orden. El equipo norcoreano llegó a Johannesburgo sin mucho ruido el 1 de junio, después de que este Estado paria fuera rechazado en varios intentos de asegurarse un campo de entrenamiento en uno de los Estados vecinos de Suráfrica. La diminuta Swazilandia se había resistido previamente a la demanda de Pyongyang de que facilitara alojamiento, comida, transporte y aflojara además más de 250.000 dólares (unos 200.000 euros) por el privilegio de acoger a los héroes de Corea del Norte. Zimbabue, un estrecho aliado, era la lógica segunda opción, pero los planes del equipo para entrenar allí se vieron frustrados por las protestas que pusieron de relieve la implicación de Corea del Norte en una sangrienta masacre producida en el ...