Cinco mandos del ejército que decidieron tomarse la justicia por su mano.


El general tailandés retirado Khattiya Sawatdipho recibió de forma dramática un tiro en la cabeza hace unos días mientras daba una entrevista a un reportero en una calle de Bangkok. Khattiya llegó a ser uno de los más destacados mandos del Ejército tailandés, y afirma haber trabajado estrechamente con la CIA en los 80 para acabar con los rebeldes comunistas del sur del país. Pero después de que su amigo el ex primer ministro Thaksin Shinawatra fuera depuesto desertó para unirse a los camisas rojas, los manifestantes antigubernamentales del país. Este caso de un gobierno que pierde el control sobre un destacado militar no es ni mucho menos un incidente aislado.


Puede que los gobiernos obtengan su poder del “uso legítimo de la fuerza física”, como argumentaba el sociólogo Max Weber, pero existe una tensión natural entre los líderes que mandan directamente esa fuerza -los generales- y los políticos ante quienes responden. He aquí cinco casos en que los mandos militares han amenazado, para bien o para mal, la estabilidad de los mismos gobiernos que juraron servir.


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LAURENT NKUNDA




Roberto Schmidt/AFP/Getty Images

País: República Democrática del Congo


Situación actual: Bajo arresto domiciliario en Ruanda, procesado.


Rebelión: Pocos mandos militares pueden presumir de haber luchado en tantos conflictos, ejércitos, bandos y países como el señor de la guerra Laurent Nkunda. Originario del este del Congo, y de etnia tutsi, estudió psicología en la universidad antes de marcharse a Ruanda para luchar con los rebeldes tutsis que en última instancia derrocaron al Ejecutivo del país, dominado por los hutus, durante el genocidio de 1993.


Más tarde Nkunda regresó a su país y lucho con los grupos rebeldes ...