No existe una autoridad central que controle la doctrina del islam, una de las religiones más grandes del mundo. ¿Cuál es el resultado? Una proliferación de estrambóticos edictos contra objetivos que van desde Salman Rushdie hasta la vacuna de la polio. FP colecciona aquí algunos de los peores ejemplos.


Salman Rushdie


Quién: El líder supremo de Irán, ayatolá Ruhollah Jomeini.


Qué: Una fetua es simplemente una norma religiosa en el islam –la mayoría de las veces versan sobre asuntos sexuales– pero los occidentales solemos asociar este término con la famosa sentencia de muerte contra el escritor británico Salman Rushdie en 1989. En ese momento, Jomeini intentaba distraer a sus seguidores de la absurda matanza que había supuesto la guerra entre Irán e Irak, en la que cientos de miles de iraníes fueron asesinados y heridos. Rushdie acababa de publicar The Satanic Verses (Los versos satánicos), una provocadora novela sobre los orígenes del Corán, suministrando así un arma perfecta para los planes de Jomeini. Miles de musulmanes coléricos de todo el mundo protestaron contra el libro por considerarlo un insulto al islam. Durante una década, el autor vivió escondido, temiendo ser asesinado por su apostasía. Más recientemente, cuando la reina Isabel II le invistió caballero por sus éxitos literarios, Al Qaeda clamó venganza contra Gran Bretaña. Y el sucesor de Jomeini, el actual líder supremo ayatolá Ali Jomeini, cambió su postura y dijo que la fetua original de 1989 sigue en vigor.





KHALIL MAZRAAWI/Getty Images

Sexo sin ropa


Quién: Rashad Hassan Khalil, antiguo decano de Ley Islámica en la Universidad Al Azhar en El Cairo, Egipto.


Qué: Cuando Khalil dictaminó en enero de 2006 que las parejas casadas que “están completamente desnudas durante el acto del coito anulan ...