Política, economía e ideas sobre el mundo en españolPolítica, economía e ideas sobre el mundo en español
Sobre esglobal | Anúnciese | ContactoSuscríbaseSuscripción Miembroseldiario.es
Las guerras de 2018

Unos hombres yemeníes armados están sentados en las ruinas de una casa arrasada por una bomba en Saná, Yemen. (MOHAMMED HUWAIS/AFP/Getty Images)

Desde Corea del Norte hasta Venezuela, estos son los conflictos de los que hay que estar pendientes en 2018 por Robert Malley.

No todo es Donald Trump. Esta es una frase más fácil de escribir que de creer, dado el errático comportamiento del presidente estadounidense en el escenario mundial: sus tuits y sus burlas, su frívolo desprecio de los acuerdos internacionales, la rapidez con la que desautoriza a sus propios diplomáticos, los enemigos que se busca, tan peculiares, y los amigos que también se busca, todavía más peculiares. Y, sin embargo, que Estados Unidos se mire cada vez más el ombligo, que el poder internacional esté cada vez más repartido, que haya una militarización de la política exterior y que un margen para el multilateralismo y la diplomacia sean cada vez menores son características del orden internacional que ya estaban presentes antes del actual ocupante de la Casa Blanca y permanecerán después de que se vaya.

El atrincheramiento de Estados Unidos, la primera tendencia, empezó a forjarse hace años y se aceleró con la guerra de Irak de 2003, que, concebida para exhibir el poderío estadounidense, sirvió más bien para mostrar sus limitaciones. El exceso de compromisos en el extranjero, el cansancio en casa y un reequilibrio natural tras el periodo relativamente breve de supremacía indiscutible de Washington en los 90 eran señales de que se avecinaba un declive probablemente inevitable. El eslogan favorito de Trump, “América primero”, encierra una concepción del mundo nativista, excluyente e intolerante que es muy peligrosa. Sus lamentos sobre el coste de las intervenciones en el extranjero carecen de todo análisis sobre el precio que pagan los pueblos sometidos a esas intervenciones y se centran solo en lo que cuestan a quienes las efectúan. Pero no debemos olvidar que el senador Bernie Sanders (independiente por Vermont), en la misma campaña electoral, y Barack Obama, en campañas anteriores, también rechazaron los compromisos en otros países y criticaron las tareas de construcción nacional. Trump no ha influido en el ánimo colectivo, sino que es un reflejo de él.

La reducción de personal es una cuestión de grado, y ahora mismo hay aproximadamente 200.000 soldados estadounidenses en activo desplegados en todo el mundo, la cifra más baja en décadas. Al hablar de la capacidad de manipular y moldear las cuestiones globales, Estados Unidos también está disminuyendo su influencia a medida que el poder se traslada hacia el Este y el Sur y surge un mundo más multipolar, en el que los actores armados no estatales juegan un papel cada vez más importante.

La segunda tendencia, la militarización creciente de la política exterior, tampoco es solo una novedad, sino que más bien es la continuidad. Trump aprecia a los generales y desprecia a los diplomáticos. Su secretario de Estado tiene una propensión a desmembrar la institución en la que reside su poder que resulta todavía más curiosa. Pero lo único que están haciendo los dos es magnificar un modelo de actuación más general y más viejo. El margen de maniobra de la diplomacia ya se había reducido mucho antes de que Trump entrase en el Departamento de Estado con el hacha. En todas las zonas de conflicto, los líderes parecen cada vez menos dispuestos a negociar y más a luchar, y a hacerlo infringiendo las normas internacionales.

Uno de los principales motivos es lo mucho que la retórica de la lucha antiterrorista se ha impuesto en la política exterior, en la teoría y en la práctica. Ese discurso da carta verde a los gobiernos para tachar a sus adversarios armados de terroristas y tratarlos como tales. Más de una década de intensas operaciones militares de Occidente ha contribuido a crear un entorno más permisivo para el uso de la fuerza. Muchos conflictos recientes han estallado por territorios de gran valor geopolítico, el aumento de rivalidades regionales y entre grandes potencias, más intervención exterior en determinadas guerras y la fragmentación y proliferación de grupos armados. Hay mucho más en juego, más actores y menos coincidencia entre sus intereses fundamentales. Todo ello hace que sea más difícil llegar a acuerdos.

La tercera tendencia es la erosión del multilateralismo. Si el expresidente Obama intentó, aunque con resultados desiguales, gestionar y amortiguar el declive relativo de Estados Unidos a base de impulsar los acuerdos internacionales, como el acuerdo de París sobre el clima, el presidente Trump rechaza todo eso. Prefiere que la responsabilidad la tengan otros en lugar de compartirla.

Pero también esta dinámica tiene unas raíces más profundas. En cuestiones de paz y seguridad internacional, hace muchos años que se manipula el multilateralismo. La animosidad entre Rusia y las potencias occidentales ha hecho que el Consejo de Seguridad de la ONU se vea impotente en los conflictos importantes, al menos desde la intervención de 2011 en Libia, y ahora invade los debates de casi todas las crisis que debe abordar el consejo. Trump no es el único que da más importancia a los acuerdos bilaterales y las alianzas ad hoc que a la diplomacia multilateral y las instituciones intergubernamentales.

No todo es Trump, pero mucho, inevitablemente, sí.

Las amenazas más siniestras que se ciernen en 2018 —la guerra nuclear en la Península de Corea y una espiral de enfrentamiento entre Estados Unidos, con sus aliados, e Irán— pueden agravarse debido a las acciones, inacciones e idiosincrasias de Trump. Las demandas estadounidenses, como la desnuclearización en el caso de Corea del Norte o la renegociación unilateral del acuerdo nuclear de Irán, no son realistas si no van acompañadas de un diálogo diplomático serio o concesiones recíprocas.

Hay otro foco posible: el polvorín de Jerusalén, que no ha entrado en la lista porque surgió de forma inesperada. En el momento de escribir estas líneas, todavía no ha estallado. Pero, aun así, la decisión de Trump de reconocer Jerusalén sin ninguna justificación internacional y con riesgo de explosión es, in duda, un gran ejemplo de mala praxis diplomática.

Como sucede con todas las tendencias, surgen también otras contrapuestas, a menudo impulsadas por el malestar que provocan las dominantes. Los europeos están defendiendo el acuerdo iraní y pueden acabar intensificando su independencia estratégica y de seguridad, el presidente Emmanuel Macron está poniendo a prueba el alcance de la diplomacia francesa, y el consenso internacional sobre la actuación contra el cambio climático se mantiene. Tal vez los Estados africanos, que ya están organizando esfuerzos para abordar diversas crisis en el continente, tomen la iniciativa en la República Democrática del Congo o en alguno de los demás conflictos de la región. Quizá ellos o algún otro grupo puedan convencer de la necesidad de más diálogo y de que hay que desactivar las crisis, no exacerbarlas.

Son clavos muy finos a los que aferrarnos. Pero, como muestra la lista que ha elaborado International Crisis Group de los 10 conflictos principales que hay que observar en 2018, la triste realidad es que, al menos por ahora, son seguramente las únicas esperanzas de que disponemos.

 

desactivado

Corea del Norte

Las pruebas nucleares y de misiles de Corea del Norte, unidas a la retórica beligerante de la Casa Blanca, hacen que el peligro de guerra en la Península coreana —e incluso de un catastrófico enfrentamiento nuclear— sea el más alto de la historia reciente. La sexta prueba nuclear...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
desactivado

La rivalidad entre Estados Unidos, Arabia Saudí e Irán

Esta rivalidad, probablemente, eclipsará todas las demás fracturas de Oriente Medio en 2018, promovida y agudizada por tres hechos paralelos: la consolidación de la autoridad de Mohammed bin Salman, el enérgico príncipe heredero saudí; la estrategia del Gobierno de Trump haci...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
desactivado

La crisis de los rohingyas: Birmania y Bangladesh

La crisis de los rohingyas ha entrado en una fase nueva y peligrosa, que amenaza la transición democrática tan penosamente forjada en Birmania, su estabilidad, la de Bangladesh y la de toda la región. Un atentado cometido en agosto por el Ejército de Salvación Arakán Rohingya...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
desactivado

Yemen

Con ocho millones de personas al borde de la hambruna, un millón de casos declarados de cólera y más de tres millones de desplazados internos, la guerra de Yemen puede intensificarse aún más en 2018. Tras un periodo de tensiones en aumento, manifestaciones rivales y agresiones...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
desactivado

Afganistán

La guerra de Afganistán tiene visos de intensificarse en 2018. La nueva estrategia de Estados Unidos consiste en elevar el ritmo de las operaciones contra la insurgencia talibán, con más tropas, ataques aéreos más violentos y ofensivas más agresivas de las fuerzas afganas sobre...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
desactivado

Siria

Tras casi siete años de guerra, el régimen del presidente Bashar al Assad está ganando, en gran parte gracias al apoyo de Irán y Rusia. Pero la lucha no ha terminado. Todavía hay grandes franjas del país que no están controladas por el Gobierno, las potencias regionales e...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
desactivado

El Sahel

Los débiles Estados de la región del Sahel tienen grandes dificultades para superar una mezcla explosiva de conflictos entre comunidades, violencia yihadista y disputas por las rutas de contrabando. Los saqueos de sus líderes y las respuestas militarizadas a menudo empeora...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
desactivado

República Democrática del Congo

El empeño del presidente Joseph Kabila por aferrarse al poder amenaza con intensificar la crisis del Congo y la situación de emergencia humanitaria que ya es una de las peores del mundo. A finales de 2016, pareció que el acuerdo de San Silvestre ofrecía una salida, con las...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
desactivado

Ucrania

El conflicto en el este de Ucrania se ha cobrado más de 10.000 vidas y sigue constituyendo una grave crisis humanitaria. Mientras persista, es poco probable que mejoren las relaciones entre Rusia y Occidente. Las zonas en poder de los separatistas no funcionan y dependen d...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
desactivado

Venezuela

Venezuela volvió a empeorar en 2017, en la medida en que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro siguió arruinando al país mientras reforzaba aún más su poder político. La oposición ha implosionado. Las posibilidades de restauración pacífica de la democracia parecen cada vez...
Publicado el 09 Ene 2018
, Por
Porque el mundo te interesa. Suscríbete a esglobal por 20€/año
SUSCRIBIRME