La tensión entre opositores y defensores del régimen de El Assad en el país de los cedros.

 












JOSEPH EID/AFP/Getty Images
Musulmanes suníes libaneses asisten al funeral del clérigo anti-Assad Ahmad Abdel Wahe en Al Bired, al norte de Beirut.

 

Si bien los enfrentamientos en la norteña ciudad libanesa de Trípoli no representan novedad alguna, el trasfondo actual propicia una escalada de violencia. En junio de 2008 las tensiones entre los barrios de Babal Tabbaneh (mayoritariamente suní) y Jabal Mohsen (sobre todo alauí) dejaron una treintena de muertos y decenas de heridos. Los choques armados se reanudaron en junio de 2011 y febrero de 2012. Ambos barrios llevan enfrentados desde hace mas de 30 años, cuando el Ejército sirio entró en el país y apoyó a los alauíes (escisión musulmana chií considerada como apóstata por muchos suníes y a la que pertenece la familia de Bashar El Assad, así como 12% de la población siria). Posteriormente, el régimen de Damasco comenzó a respaldar a algunas facciones suníes y salafistas, por lo que hoy hay grupos salafistas como Harakat al Tauhid, liderada por el Sheik Shabnan, que apoyan a la milicia chií y al partido Hezbolá. Por lo tanto ni los enfrentamientos entre suníes y alauíes son nuevos ni todos los suníes –entre ellos, todos los salafistas– se oponen a Siria o Hezbolá.

El origen de los recientes acontecimientos en Trípoli se sitúa en un enfrentamiento entre islamistas y militares libaneses después de que un líder local islamista, Shadi al Maulaui, fuera arrestado. Según sheijs locales, Al Maulaui es un combatiente que cruza sistemática e ilegalmente a la vecina Siria para luchar contra el régimen de Bashar, recluta voluntarios en Líbano y abastece con armas a los insurgentes para proseguir la lucha. Los primeros choques se produjeron entre los seguidores islamistas que exigían su puesta en libertad y el Ejército libanés, pero más tarde la tensión se extendió al vecino barrio de Jabal Mohsen, incluyendo a los alauíes en la ecuación. La muerte de un clérigo suníes opositor al régimen sirio, Ahmed Abdul Wahed, en un control militar ha servido para detonar el ya tenso ambiente entre opositores y defensores del régimen de El Assad en Líbano.

 

Cambio de escenario

En anteriores enfrentamientos entre ambos barrios y sectas, el trasfondo político se regía por la dicotomía política interna libanesa dividida desde el asesinato del ex primer ministro Rafic Hariri en 2005. El magnicidio fusionó el espectro político libanés alrededor de dos bloques: uno liderado por Hezbolá (8 de Marzo) y el otro, por Hariri hijo (14 de Marzo). Siria aquí jugó un rol más bien secundario –a pesar de que se atribuye al régimen sirio la autoría del atentado–, puesto que se trataba de un contexto nacional basado en la batalla por el control del poder político entre el 8 y 14 de Marzo.
...