Fotografía de la cumbre ciudadana, G1000 Madrid, que ha congregado a centenares de personas que han debatido y planteado propuestas para los presupuestos participativos del Ayuntamiento de Madrid, en marzo de 2017.

La mayoría de las democracias comparte un problema fundamental: los representantes políticos no creen que los ciudadanos puedan comprender los grandes dilemas de la financiación pública. Pero hay evidencia clara, en la historia y también en la actualidad, de que a través de la participación ciudadana se logran mejores presupuestos públicos

Los parlamentarios y representantes políticos locales adoptan hoy las decisiones más complicadas sobre finanzas públicas a puerta cerrada. Para ello, se apoyan en técnicos y burócratas financieros que suelen satisfacer las necesidades políticas del gobierno electo. En las democracias actuales, los políticos rara vez preguntan a los votantes su opinión sobre las distintas opciones presupuestarias. Ni siquiera explican sus razones para apoyar una u otra opción. Sus explicaciones se reducen en general a unas cuantas referencias vagas a la necesidad de “crecimiento y empleo” o, simplemente, a la necesidad de “progresar”. Nunca explican las complejas transacciones que tienen lugar en una negociación presupuestaria, ni el verdadero sentido general e impacto de cada presupuesto público.

Esta reticencia a explicar las cuestiones de financiación pública se hizo especialmente evidente durante la crisis financiera global. En Australia, Gran Bretaña y Francia, los gobiernos de centro-izquierda decidieron pedir grandes préstamos para mantener el nivel de demanda privada y, en uno de los casos, financiar a los bancos privados. Estas políticas contribuyeron a reducir sustancialmente los costes sociales de la crisis.

Sin embargo, cuando llegaron las elecciones, los políticos de centro-izquierda no defendieron sus propias decisiones, seguramente porque pensaban que los votantes no estaban preparados para discutir a fondo sobre presupuestos públicos. La falta de explicación sobre políticas que eran generalmente acertadas ...