Unas nuevas dinámicas caracterizan al sistema mediático en América Latina, en particular en su interacción con el poder político en algunos países de la región, junto a interrogantes sobre cuál será el modelo de negocio y una evidente pérdida de influencia e incidencia social. A la par se evidencia la irrupción de nuevos referentes mediáticos latinoamericanos que buscan hacerse un espacio en la conversación global.

El poder mediático ya no es lo que era en América Latina. Los medios tradicionales han perdido influencia en la definición de la agenda y las decisiones políticas, así como relevancia social. Si bien algunas empresas que venían de la tradición analógica lograron dar el salto de forma exitosa al mundo digital, lo cierto del caso es que pasaron de ser voces usualmente poderosas y solitarias en sus países a estar insertas ahora en una suerte de torre de babel. Ya no tienen ni la exclusividad en la emisión, ni el dominio del mercado.

Falla eléctrica masiva corta la energía en gran parte de Argentina y Uruguay. (Carol Smiljan/NurPhoto)

Han pasado a ser un referente más en un mundo polifónico que es la forma en cómo podrían caracterizarse hoy las comunicaciones masivas, dada la proliferación de emisores, la multiplicación de plataformas para el consumo de noticias o dedicadas al ocio, junto a interacciones directas que difuminan o borran lo que fueron las fronteras tradicionales entre emisores y receptores, en las que se basó el modelo mediático analógico de décadas atrás. De acuerdo con datos del informe de la Séptima Conferencia Ministerial Latinoamericana sobre la Sociedad de la Información de 2022, la tasa de crecimiento anual del capital invertido en emprendimientos digitales ha sido del 53% en la región. Por otro lado, estudios académicos señalan que entre 2010 y 2014 se creó el 74% de los ...