Una conversación exclusiva con Nouriel Roubini e Ian Bremmer sobre las repercusiones de una guerra con Irán en el precio del crudo y la alianza entre China y Rusia.

 

Con la opinión extendida de que se avecina una guerra con Irán y con el reciente regreso de Putin al poder en Rusia, el caos geopolítico está a la vuelta de la esquina. Foreign Policy ha vuelto a recurrir a Nouriel Roubini –siempre dispuesto a impartir algo de pesimismo– e Ian Bremmer para que nos expliquen estas bombas de relojería. Y no se han callado nada.

FP: Hablemos un poco de lo que atemoriza a los mercados. Lo que preocupa a todo el mundo –y lo que, desde luego, ya se está notando en el mercado del crudo— es la preocupación por un posible ataque de Israel contra Irán. ¿Cómo de inminente lo ven?

















Nick Price/AFP/Getty Images

NR: No soy el experto geopolítico, así que dejaré que Ian y otros calculen la probabilidad de un ataque contra Irán este mismo año, antes o después de las elecciones estadounidenses, o de un ataque de Israel por su cuenta. No sé si será del 20%, el 30% o el 50%, creo que esa opinión cambiará con el tiempo. Pero es probable que el segundo trimestre de 2012 sea el periodo en el que se haga un último intento de labor diplomática. En caso de que fracase, quizá entonces EE UU e Israel digan: “Si no cedéis, podemos acabar atacándoos”.  De modo que hay que medir cómo van a afectar esos hechos a los mercados.

Pero, incluso aunque no se produzca un ataque material, ...