Las letras reconquistan Camboya.

Treinta años después de que los jemeres rojos diezmaran las clases intelectuales de Camboya, se está produciendo un renacimiento literario. FP habló con la novelista Pal Vannarirak, vicepresidenta de la Asociación de Escritores Jemeres, sobre ello.

 

FOREIGN POLICY. ¿Cómo describiría la afición por la lectura en Camboya?

Pal Vannarirak. Los ciudadanos han recuperado el interés. Antes, para que se pudiera publicar una obra tenía que llevarse a Japón, Tailandia o Suecia; ahora, por fin, Camboya saca sus propios volúmenes.

FP. ¿Cuáles son los autores y los temas que más se venden?

P.V. La violencia doméstica, el sida y los conflictos nacionales  se abren camino en la ficción. Kong Boun Chhouen escribe novelas sobre relaciones que, a menudo, describen escenas subidas de tono para los valores camboyanos; también narra historias sobre fantasmas y novela histórica, con gran éxito.

En cuanto a las obras de no ficción, las de negocios (sobre cómo montar una empresa y ganar más dinero) se venden muy bien. Sam Suphearin es probablemente el autor novel más conocido. Uno de sus libros, Somnaok Anusavari (Las penas del recuerdo), cuenta la historia de una ex prostituta que conoce a un hombre que la ama, pero ella no puede renunciar a su pasado.

FP. ¿Y los periódicos y revistas?

P.V. Los diarios cada vez se leen más, ya que la gente se está implicando mucho en la política.

Una persona puede llegar a leer tres o cuatro periódicos (uno vinculado con el partido gobernante y otro de la oposición, entre ellos). Los compran o los leen cuando están colgados en los quioscos. Los diarios, al igual que los libros, se pueden alquilar. Las revistas más vendidas son las de moda femenina, con artículos sobre ropa y peinados. Las mujeres tienden a leer menos el periódico, ...