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En EE UU y Europa la filantropía se entiende y gestiona de manera diferente. Son algunas las coincidencias, pero más las diferencias. He aquí las cuatro divergencias que marcan a las fundaciones a ambos lados del Atlántico.

Según el Foundation Center de Estados Unidos, existen en aquel país casi 82.000 fundaciones, que en 2011 donaron un total de 49.000 millones de dólares (38.000 millones de euros aproximadamente) a alguna de la infinidad de causas para las que han nacido. El Centro Europeo de Fundaciones, por su parte, estima que existen en el continente un total de 110.000 fundaciones, que gestionan un presupuesto agregado que oscila entre los 83.000 y 150.000 millones de euros según el año y en las que trabajan casi un millón de personas.

Los sectores fundacionales europeo y estadounidense son, por lo tanto, comparables, al menos, en tamaño e inversión. Además, en ambos lados del Atlántico, este sector del tercer sector, crece; en Estados Unidos lo hace en tamaño y número, cada vez hay más fundaciones y con mayor presupuesto. En Europa las fundaciones amplían su actividad; y aquí y allá la expansión se hace para cubrir los vacíos que deja un sector público decreciente.

Hasta aquí alguna de las coincidencias más relevantes. Pero son algunas diferencias significativas las que determinarán la futura evolución divergente de la filantropía fundacional en Estados Unidos y en Europa. Algunas de estas disparidades podrían demostrase coyunturales, otras parecen indicar el distinto rol que americanos y europeos otorgamos a la solidaridad canalizada a través del sector privado. He aquí cuatro diferencias que son determinantes para su devenir:

El carácter individual vs. la condición de esfuerzo colectivo

En Estados Unidos las fundaciones son, en su inmensa mayoría, muestra de un compromiso individual. El Compromiso de Dar ( ...