Cementerio masivo en Bucha de Ucrania. (Metin Aktas/Anadolu Agency via Getty Images)

La justicia internacional pone a funcionar la maquinaria para investigar los crímenes cometidos en Ucrania. ¿Qué otros ejemplos de justicia para las víctimas ha habido desde la Segunda Guerra Mundial?

 

Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, tras la visión de una fosa común con catorce cuerpos de civiles ucranianos en Bucha, señaló que “mi instinto me dice que si esto no es un crimen de guerra, ¿qué es un crimen de guerra?”. Desde que se inició la invasión rusa en Ucrania ciudades como Bucha, Mariupol, Járkov o Irpin son ejemplos de destrucción y escenarios de posibles crímenes de guerra.

Mientras aún continúa la ofensiva y las actividades armadas en la región del Donbás, la justicia internacional pone en marcha su maquinaria para que ninguno de los crímenes cometidos en Ucrania queden impunes. Crímenes como el asesinato de civiles, tratos inhumanos, toma de rehenes, devastación y destrucción de bienes son solo una parte de lo que puede considerarse crímenes de guerra, definidos como violaciones graves del Derecho Internacional Humanitario. La vulneración de los convenios y normas aplicables a los conflictos armados, concretamente los Convenios de Ginebra y sus protocolos adicionales, determinan los crímenes de guerra que pueden ser perseguidos penalmente. La protección de los civiles en una guerra es el objetivo del IV Convenio de Ginebra adoptado tras las atrocidades sufridas por la población civil durante la Segunda Guerra Mundial.

La guerra mundial fue un punto de inflexión para la justicia internacional al tomar conciencia de la necesidad de crear mecanismos que permitieran juzgar a los responsables de crímenes graves derivados de una contienda armada. Si bien estas agresiones han existido siempre, el siglo XX con la creación de los tribunales de Nuremberg para juzgar ...