• Applied Economics, Vol. 36,
    nº 14, agosto 2004, Abingdon
    (Australia)


 







En ocasiones, los economistas emplean algún truco que hace que esta oscura ciencia no lo parezca tanto. Por ejemplo, cuando los economistas estadounidenses utilizan El mago de Oz para hablar de dinero, emplean imágenes conocidas para transmitir ideas económicas complejas y, de esa forma, nos recuerdan que, al fin y al cabo, la economía se ocupa del comportamiento humano.

Un ejemplo reciente y especialmente original es un artículo de Ryan Donnar y Keith Jakee en la revista Applied Economics. Donnar y Jakee, economistas del Royal Melbourne Institute of Technology, utilizan la competencia en el mercado australiano de cervezas para desvelar la sencilla e innovadora metodología con la que miden hasta qué punto está la gente dispuesta a pagar por los beneficios extra. El valor de esta metodología no sólo reside en que no necesita estadísticas rebuscadas ni matemáticas complejas, sino en sus posibles ventajas para el estudio de la organización industrial.

Desde los años 80, dos fábricas de cerveza, Carlton and United Beverages (CUB) y Lion Nathan, son las principales proveedoras de cerveza en Australia, y, entre las dos, copan más del 90% del mercado. A pesar de esa concentración tan enorme del sector, la competencia es muy intensa. El vino y las mezclas para cócteles, como los Bacardi Breezers, se venden cada vez mejor, a medida que el consumo de alcoholes fuertes va perdiendo atractivo social.

En 2000, CUB y Lion Nathan intentaron expandir sus respectivas cuotas de mercado mediante contratos con pubs para que promocionaran los productos de la empresa a cambio de dinero y obras de mejora. En muchos países -incluido Australia-, los acuerdos que limitan la elección de proveedores ...