Osama Bin Laden aún no ha logrado lanzar un ataque nuclear, pero
no es porque no pueda. Con uranio enriquecido, algunos materiales
militares disponibles en Internet y un pequeño grupo de terroristas,
podría montar una bomba atómica en cuestión de meses. Y así es como ocurriría.










Unas 3.000 personas murieron hace cinco años cuando un grupo de terroristas estrelló cuatro aviones contra el World Trade Center de Nueva York, el Pentágono y un campo en Pennsylvania. Sin duda aquel ataque terrorista fue una tragedia horrible, pero podría haber sido aún mucho peor. Ocho años antes, unos lugartenientes de Osama Bin Laden se entrevistaron con un oficial del Ejército y ex ministro sudanés llamado Salah Abdel al Mobruk. A cambio de un millón y medio de dólares, este militar les ofreció uranio con un grado de enriquecimiento suficiente como para ser usado en armas nucleares. Les mostró un cilindro de casi un metro de longitud, y los emisarios de Al Qaeda aceptaron el trato, ya que a fin de cuentas, como dijo uno de ellos, "con uranio es fácil matar a más gente".

Al final resultó que el cilindro no servía para hacer una bomba. Pero si hubiera contenido uranio altamente enriquecido, y si los hombres de Bin Laden hubiesen conseguido usarlo para construir, transportar y hacer explotar un artefacto nuclear, la historia habría sido diferente: el 11-S se recordaría como el día en que murieron cientos de miles de personas.

El interés que desde hace tiempo viene mostrando Bin Laden en desarrollar armas atómicas es muy preocupante, y el intento de comprar uranio a los sudaneses no fue, ni mucho menos, un hecho aislado. Agentes de la base han intentado adquirir material nuclear en repetidas ocasiones. En agosto de 2001, un mes antes de los ataques del 11-S, el terrorista saudí recibió la visita de dos antiguos funcionarios del programa atómico paquistaní, y les pidió ayuda para reclutar a otros científicos de ese país con conocimientos y experiencia en la construcción de ese tipo de bombas. Tras la campaña militar para derrocar al régimen talibán en Afganistán, el Ejército de EE UU se incautó de abundante documentación en un piso franco de Al Qaeda en Kabul, entre la que encontró diseños rudimentarios de artefactos explosivos. En 2003 Bin Laden intentó que un clérigo radical saudí emitiese una fetua permitiendo el uso de armas de destrucción masiva, y afirmaba que su obtención era un "deber religioso". El pasado septiembre, sin ir más lejos, Al Qaeda lanzó un llamamiento exhortando a los científicos nucleares a unirse a su guerra contra Occidente. Siempre se ha dicho que los terroristas quieren que les observe mucha gente, no que muera mucha gente, pero los intentos de Bin Laden de comprar uranio altamente enriquecido demuestran que esto no siempre es cierto. Algunos de ellos sí quieren que perezcan muchas personas.

¿Podría Bin Laden, o cualquier otro terrorista, llevar a cabo un ataque nuclear? Algunos piensan ...