Reflexiones de un país que, aunque vapuleado por la violencia, no pierde la alegría ni el empuje hacia un futuro diferente, esta vez sin el omnipresente Uribe. 

 

FP edición Española: ¿Cuáles son los temas que más le preocupan hoy?

Los que me preocupan hoy: las elecciones de corporaciones y presidenciales, que se celebrarán en el primer semestre del año. Aquellas, porque las listas de candidatos vuelven a mostrar la influencia de paramilitares y dineros oscuros; y las de presidente, porque hay muchas incógnitas después de los ocho años de Álvaro Uribe. Los que me preocupan siempre: la desigualdad social, la violencia, los desplazados del campo, la guerrilla, los paramilitares, los narcotraficantes, las que ahora llamamos con inofensiva pulcritud “bacrim”, palabra que pretende ocultar a tenebrosas bandas criminales.

 












República de conflictos y en conflicto, exterior e interior, lucha contra sí misma para superarse



FP: ¿No está harta de que todo el mundo le hable de violencia? ¿Cree que esa etapa ya ha pasado?

Desde que nací como república independiente, hace exactamente dos siglos, he vivido en medio de la violencia. A los pocos años del grito de independencia ya surgió la primera guerra, entre centralistas y federalistas. Y no hemos parado: luego fueron radicales contra godos, conservadores contra liberales, bandoleros contra autoridades, guerrilleros contra el Estado, narcotraficantes contra sociedad, paramilitares contra guerrilleros contra campesinos, hampones contra ciudadanía... El asunto no es que me hablen de la violencia, que es una grave enfermedad crónica de la que he sufrido siempre y que resulta imposible ocultar, sino que sólo me hablen de ella. ¿Nadie se ha puesto a pensar cómo hacen los colombianos para sobrevivir a todos estos problemas, aumentar ...