Argentina es uno de los peores lugares para comprar un iPod. Algo imposible de imaginar si uno entra en Macstation, una tienda situada en el barrio acaudalado de La Recoleta, en Buenos Aires. El establecimiento no es propiedad de Apple, pero imita a la empresa de la caja blanca con mesas de plexiglás y con dependientes uniformados con camisetas negras. Sin embargo, cualquier parecido desaparece al pagar. Un iPod vídeo de 80 gigabytes, que se puede adquirir por 349 dólares en Estados Unidos y por la misma cantidad en euros en España –en Europa los precios varían según el país–, cuesta unos 800 dólares en Argentina. Un iPod Nano de 2 gigabytes se vende por 320 dólares, no por los 149 dólares y euros que vale, respectivamente, en EE UU y en la tienda virtual Apple en España. En enero, el banco australiano Commonwealth Securities dio a conocer un barómetro sobre el precio del iPod Nano de 2 gigabytes en 26 países. Brasil encabeza la lista con el modelo más caro, 327, 71 dólares. Jay Gumbiner, director de IDC, una empresa de investigación de mercado, dijo que “resultaba irónico” que los más pobres tuvieran que pagar más.

Los precios de las altas tecnologías en América Latina son producto de las políticas proteccionistas, por ejemplo, sólo la importación y los impuestos añadidos suman un 50% o más al coste de los artículos tecnológicos que se importan a Argentina, pero también se debe a la falta de interés de las empresas de este sector por esta región.

De hecho, Apple no posee ninguna tienda en Suramérica. Ni siquiera se puede tener acceso a iTunes o iTunes Latino en toda la región. La portavoz de esta compañía, Cristina Caballero, achaca esta falta de interés a temas de derechos y autorizaciones. Afirma que Apple ...