Cinco lugares donde da mucho miedo volar.

 

AFGANISTÁN




AFP/Getty Images
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Sorprendentemente, dado su casi constante estado de conflicto desde los 80, Afganistán es una incorporación bastante reciente a la lista de naciones a las que se prohíbe volar en el espacio aéreo de la Unión Europea -la medida de seguridad aérea internacional que se cita más habitualmente como referencia. La UE bloqueó los vuelos de todas las compañías aéreas afganas en noviembre de 2010, sobre la base de que el país “no tiene la infraestructura básica para garantizar la seguridad de los aviones… y no tiene registro, certificación o inspección de los aparatos”.
La prohibición puso la guinda a un año difícil para la aviación de Afganistán, que incluyó un accidente en las montañas del norte en el que murieron 44 personas. El avión, operado por la aerolínea afgana Pamir Airways, era un Antonov-24 Turboprop de fabricación soviética —un modelo que se dejó de producir a finales de los 70.

Un problema más serio que el de los anticuados aviones, no obstante, puede ser el de las condiciones en tierra. Un piloto declaró al Guardianque el aeropuerto de Bost, en la provincia de Helmand, “carecía de la equipación básica de seguridad, no tenía sistema de radar, y que los dos controladores aéreos no tenían ninguna preparación formal al margen de ‘un curso de orientación de un día sobre el correcto procedimiento de manejo de la radio’”. Un proyecto de la ONU que intentaba reforzar el sistema de seguridad aérea del país fue cancelado el año pasado debido a la falta de fondos.
La mayor línea aérea de Afganistán, Ariana, está al borde de la bancarrota -y de la suspensión de sus pocas rutas europeas. La aerolínea supuestamente emite licencias y certificaciones de seguridad a mecánicos y pilotos a cambio de sobornos de alrededor de 200 a 500 dólares (entre 136 a 340 euros).

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO

Con sólo unos 480 kilómetros de carreteras asfaltadas en un país del tamaño de Europa Occidental, la República Democrática del Congo se ve obligada a confiar en una red de pequeñas compañías aéreas y pilotos mayoritariamente extranjeros. Desgraciadamente, con pistas de aterrizaje que sufren el mal mantenimiento y una flota de Antonovs y Ilyushins oxidados, los accidentes trágicos son la norma. El continente africano no es conocido en general por su seguridad aérea -con 16 países en la lista negra de la UE- pero casi la mitad de los accidentes durante la última década se concentraron todos en Congo.

En 1997, después de que un avión de carga ruso se estrellara en un mercado de Kinshasa matando a más de 300 personas, el ministro de Transporte de Congo anunció que los aparatos de fabricación soviética y los pilotos rusos serían prohibidos en el país sobre la base de que no hablan francés o inglés y “no conocemos sus cualificaciones”. Esta política aparentemente no se mantuvo mucho tiempo: sólo este ...