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Un soldado belga en la estación de metro de Maelbeek - Maalbeek, Bruselas en 2016, tras los atentados terroristas sucedidos en la capital de Bélgica. (John Thys/AFP/Getty Images)

He aquí los desafíos y las oportunidades de prevenir el extremismo violento mediante el desarrollo. ¿Cómo y en qué medida deberían los países crear una respuesta a largo plazo?

El Plan de Acción para Prevenir el Extremismo Violento de 2016 del secretario general de Naciones Unidas pone énfasis en el reconocimiento internacional del papel que desempeña el sector del desarrollo en la lucha contra el extremismo violento.

Los países frágiles y afectados por conflictos ofrecen condiciones propicias al extremismo violento. Además, soportan mayores niveles de este que otros lugares más estables y, a su vez, ese extremismo puede alimentar y agravar los conflictos existentes.

La violencia, el extremismo violento y el conflicto amenazan el desarrollo. El Informe de Desarrollo del Banco Mundial de 2011 concluye que la violencia en sus múltiples formas es el principal obstáculo para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y, como resultado, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de 2015 incluyen un objetivo específico relacionado con la violencia, la justicia y la paz.

Los distintos actores involucrados en el desarrollo están sometidos a una intensa presión de la comunidad internacional de donantes para abordar el extremismo violento y trabajar más estrechamente con el sector de la seguridad. Tradicionalmente, los actores que están relacionados con el desarrollo y los que lo están con la seguridad han tenido poca interacción en este asunto. Es una cuestión política urgente determinar cómo y en qué medida deberían los países crear una respuesta de desarrollo a largo plazo a una cuestión que se percibe como una amenaza acuciante para la seguridad.

Los desafíos

Las respuestas de desarrollo al extremismo violento se ...