Pilas de electricidad y bolsas de ensilado en Kennington, al sur de Oxford. (Foto: Planet One Images/UCG/Universal Images Group vía Getty Images)

Los tipos de interés están subiendo a nivel mundial, pero, aun así, los gobiernos europeos deberían endeudarse por sumas importantes para financiar proyectos “verdes”. En algunos casos, la UE debería ayudar.

La Comisión Europea está valorando exenciones a las reglas fiscales de la UE para las inversiones “verdes” (cuando se vuelvan a aplicar las reglas, que actualmente están suspendidas). Alemania ha dado señales de su reticencia a relajar las reglas, a pesar de que el propio país está aumentando su deuda de manera significativa para financiar su paquete energético de 200.000 millones de euros. En el Reino Unido, el Tesoro se ha opuesto al uso de la deuda para financiar medidas que logren la neutralidad climática, es decir, cero emisiones netas de carbono, ya que considera injusto hacer pagar a las generaciones futuras. Y ahora que los tipos de interés están aumentando a nivel global, todo el mundo es más cauteloso con respecto a la emisión de deuda. Pero Europa tiene que dejar atrás los combustibles fósiles lo más rápido que pueda, no solo para reducir las emisiones, sino también para disminuir su dependencia energética de Rusia y de otros gobiernos autocráticos.

Necesitamos ser más sutiles a la hora de reflexionar sobre cuándo y con qué fines los gobiernos deberían endeudarse más. En este momento, los gobiernos europeos están emitiendo enormes sumas de deuda para echar un cable a hogares y empresas reduciendo el coste de la energía. La intervención pública es vital para prevenir la pobreza y la indigencia, y para proteger el gasto en toda la economía, lo que reducirá la escala de la recesión que se avecina. Pero esto es pedir prestado para consumir, y ...