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Una familia de turismo en Sri Lanka durante un trayecto en elefante por las cercanías de la ciudad de Sigiriya. ( Ishara S. Kodikara/AFP/Getty Images)

El país se enfrenta a la disyuntiva que supone aprovechar el crecimiento económico que aporta el turismo, pero hacerlo de una manera sostenible e inclusiva. He aquí los retos a los que debe hacer frente Sri Lanka si quiere encontrar el equilibrio.

El año 2017 fue un año récord para el turismo internacional. La llegada de turistas internacionales creció de manera imparable por octavo año consecutivo con un total anual de 1.323 millones de llegadas de turistas internacionales, un 7% más que el año anterior, según refleja el informe anual de la Organización Mundial de Turismo (2017). Fueron África y Europa los continentes con el mayor crecimiento, en concreto tuvieron un incremento anual del 9% y 8%, respectivamente. Y es que hoy en día, la industria del turismo representa un 10% del PIB mundial, un 7% del comercio global y supone casi uno de cada diez puestos de trabajo.

Además 2017 fue un año especialmente importante para el sector, ya que la Asamblea General de las Naciones Unidas, lo declaró Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. Lo que se tradujo en que se celebraran multitud de eventos y conferencias en todo el mundo con el objetivo de crear conciencia sobre el potencial del sector para liderar el crecimiento económico, pero de una manera socialmente inclusiva y preservando la cultura y el medio ambiente.

“Todos los días, más de 3 millones de turistas cruzan las fronteras internacionales. Cada año, casi 1.200 millones de personas viajan al exterior. El turismo se ha convertido en un pilar de las economías, un pasaporte a la prosperidad y una fuerza transformadora para mejorar millones de vidas. ...