Honduras tiene el mayor ratio de desigualdad en toda Latinoamérica, condicionada por la violencia, la pobreza y los factores climáticos (Giles Clarke via Getty Images)

Los ocho países de Centroamérica se enfrentan a numerosos desafíos humanos y ecológicos que se refuerzan mutuamente. Con una población total de 182 millones de personas, más de dos tercios de las cuales viven en México, la región presenta diversos retos socioeconómicos. Todos sufren pobreza y violencia relacionada con bandas. Sin embargo, estos problemas no afectan de forma uniforme a todos los Estados de la región.

Los países más afectados por estos problemas también tienden a ser los más vulnerables a las amenazas ecológicas relacionadas con desastres naturales y riesgos hídricos. El caso más evidente es el de una subregión climática conocida como el Corredor Seco, que se extiende a lo largo de una gran franja que recorre cuatro Estados: Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. La frecuencia cada vez mayor de las sequías en esta subregión ha provocado graves alteraciones en las prácticas agrícolas, afectando negativamente a la producción de alimentos. Esto ha elevado los niveles de inseguridad alimentaria y desnutrición, especialmente en las comunidades rurales, lo que a su vez ha generado pobreza y causado migraciones y desplazamientos.

Tres países situados a lo largo de este Corredor Seco —El Salvador, Guatemala y Honduras— forman una agrupación llamada Triángulo Norte de Centroamérica, una denominación basada en sus fronteras compartidas y desafíos sociales comunes. En ellos, han echado raíces organizaciones criminales transnacionales que se aprovechan de la debilidad de las instituciones públicas y de la corrupción para ejercer una influencia importante en la vida cotidiana de los ciudadanos. Estas organizaciones criminales también han producido algunas de las tasas de homicidios más altas del mundo, ya que las bandas rivales luchan entre sí y con las ...