Los datos muestran un balance lleno de claroscuros, hay mejoras relevantes en algunos indicadores, pero otros empeoran. He aquí un repaso para entender las principales tendencias en el nivel de paz del país norteamericano.

Un hombre con una pancarta participa en una manifestación contra la violencia en Mexico DF. Yuri Cortez/AFP/Getty Images
Un hombre con una pancarta participa en una manifestación contra la violencia en Mexico DF. Yuri Cortez/AFP/Getty Images

En 2015, los niveles de paz en México mostraron una mejora del 0,3%, cifra que representa el menor avance en los últimos cinco años. Este dato obedece en mayor medida a la disminución del 10% en la tasa de delitos con violencia y del 8% en la tasa de crímenes de la delincuencia organizada. Sin embargo, esto se contrarresta por el deterioro en el indicador de presos sin condena, delitos cometidos con armas de fuego y tasa de homicidios. Esta última aumentó 6% en el último año. Además, la brecha entre los estados más y menos pacíficos creció ligeramente en 2015, lo que revirtió la tendencia observada en seis de los siete años previos.

Un aspecto que preocupa es la tendencia hacia una mayor impunidad en homicidios, que se deterioró drásticamente a partir de 2007. En ese año había cuatro condenas por cada cinco casos de homicidio, pero en 2013, sólo había una condena por cada cinco casos. Esto, aunado al aumento de presos sin condena, revela la saturación del sistema de justicia, como también lo indican las estadísticas de sobrepoblación en las cárceles. Asimismo, pone de manifiesto los retos que enfrenta el sistema de justicia, cuyo gasto federal fue de 78.000 millones de pesos (unos 4.000 millones de euros) en 2015, por debajo del nivel de gasto de 2012.

En un periodo más largo, se observa una mejora notable en los niveles de paz desde 2011, año en que la violencia alcanzó su punto álgido en México. Desde ...