Un campo de patatas en Bolivia. (Spencer Platt/Getty Images)
Un campo de patatas en Bolivia. (Spencer Platt/Getty Images)

A pesar de que el continente es uno de los mayores afectados por la pobreza extrema, muchos de los países están a la vanguardia de la lucha mundial contra el hambre.

Cada día 27 millones de latinoamericanos y caribeños se levantan sin tener nada para comer. Esta situación de pobreza extrema afecta al 5,5% de la populación de esta región, en su mayoría concentrada en áreas rurales. Es una cantidad inmensa, aunque este dato entraña una clara mejora si lo comparamos con los 58 millones registrados por la FAO entre 1990 y 1992. En aquella época, el 14,7% de los latinoamericanos sufría desnutrición.

América Latina y Caribe han alcanzado uno de los Objetivos del Milenio marcados por la ONU en el 2000: reducir a la mitad el número de personas desnutridas para 2015. “La pobreza rural en América Latina es muy grande porque una parte todavía relevante de la población vive en el campo. Sin embargo, es menor que en África y en Asia. Pero esto no debe servir de consuelo. Las comparaciones no deberían ser utilizadas para amenizar el cuadro trágico de la pobreza”, advierte Antônio Márcio Buainain, profesor del Instituto de Economía de la Universidad Estatal de Campinas, en Brasil.

En la actualidad, el 98% de los 795 millones de personas desnutridas está concentrado en países en vía de desarrollo. El 75% vive en zonas rurales de Asia y de África. Estas personas dependen de la agricultura para su sustento básico y no tienen otras fuentes de ingreso. Por eso, son muy vulnerables a las crisis. En cambio, en América Latina la pobreza es percibida mayoritariamente como un problema urbano, ya que el 70% de la población vive en ciudades. No obstante, la pobreza afecta a un alto porcentaje de ...