Página web de Pandora Papers vista desde un ordenador. (Mykola Tys/ via Getty Images)

Las desigualdades económicas, los grandes escándalos de corrupción recientes y el cambio climático, entre otros, han provocado numerosas protestas a lo largo del globo cuyo trasfondo, es la corrupción. He aquí las claves para crear una institución internacional que haga respetar el marco legar existente. 

 

Los Papeles de Pandora ofrecen la visión más completa hasta la fecha de las extensas redes transnacionales que permiten a los funcionarios públicos corruptos y a la élite económica blanquear y ocultar sus activos ilícitos en cualquier lugar, desde las Islas Vírgenes Británicas hasta Washington, DC. La investigación demuestra que los países ricos deben esforzarse más en limpiar los paraísos fiscales que favorecen a los cleptócratas, por ejemplo mediante la regulación de los facilitadores profesionales, como las compañías fiduciarias de Dakota del Sur, Estados Unidos, y los agentes inmobiliarios de Londres. La semana pasada se presentó en el Congreso estadounidense una ley para conseguirlo a nivel nacional. La dimensión mundial del problema que revela la filtración de 11,9 millones de archivos confidenciales de 14 servicios financieros, que involucran a personajes públicos de más de 90 países, demuestra que es también urgente la creación de una nueva institución internacional para pedir cuentas a los cleptócratas y sus facilitadores profesionales.

Las instituciones internacionales existen fundamentalmente para gestionar las tensiones entre la soberanía de los Estados y la interdependencia global entre ellos, en constante evolución. La facilidad con que las redes cleptocráticas abusan de esa interdependencia para enriquecerse y sostener regímenes represivos pone de manifiesto la clara incapacidad de las estructuras actuales de gobernanza mundial para combatir la cleptocracia.

Los corruptos y sus familias disfrutan de vidas opulentas en las democracias liberales en las que prefieren almacenar su dinero sucio mientras ...