El año 2021 ha sido de recomposición tras el durísimo impacto que ha supuesto, y supone, la pandemia para el continente latinoamericano. La precariedad de la dimensión social del Estado quedó al descubierto con la llegada del coronavirus, haciendo de muchos países de la región, como Brasil, México, Colombia, Perú o Ecuador, algunos de los escenarios de mayor mortalidad y contagio per cápita del mundo. La polaridad ideológica, el paulatino viraje hacia un posible segundo ciclo progresista, la marcada influencia de China en la agenda regional –principal garante del acceso a la vacunación contra la Covid-19– y la necesidad de replantear sus estrategias por parte de Estados Unidos o la Unión Europea son algunas de las cuestiones que han destacado en 2021 y que van a tener continuidad durante 2022.

Personas participando en una protesta para alertar a la población de las vacunas contra la Covid19 en Ciudad de México, México (Photo credit should read Luis Barron / Eyepix Group/Barcroft Media via Getty Images)

El año 2020 fue el de mayor desplome económico en más de un siglo, con una reducción del PIB regional en casi el 8%, y que se acompañó de un incremento de la pobreza en un 7%. Esto hizo que casi cuatro de cada 10 habitantes del continente se hallen actualmente en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, las cifras a lo largo de 2021 fueron distintas. Este año va a cerrar con un crecimiento superior al 6%, lo que supera en dos puntos las expectativas iniciales. Además, está previsto que en 2022 esta tendencia tenga continuidad, como prevén la CEPAL o el Banco Mundial, y que fijan la tasa de crecimiento del próximo año en un 3%. En todo caso, se trataría de una cifra muy por debajo de la aparentemente necesaria para la recomposición ...